Qué hacer (y qué evitar) cuando llega este momento en una entrevista
Hay un momento casi al final de cualquier entrevista que muchos candidatos subestiman.
Después de hablar sobre tu experiencia, tus proyectos y tus habilidades, el entrevistador suele cerrar con una pregunta aparentemente simple:
“¿Tienes alguna pregunta para nosotros?”
Aunque parezca un gesto de cortesía, en realidad es una parte importante del proceso de evaluación. Las empresas utilizan este momento para entender cómo piensas, qué tan preparado llegaste y qué tan interesado estás realmente en el rol.
En otras palabras, no es el final de la entrevista. Es parte de la entrevista.
Aquí te compartimos algunos DO’s and DON’Ts que pueden ayudarte a aprovechar este momento.
Qué hacer (DO’s)
1. Haz preguntas que demuestren preparación
Las mejores preguntas suelen conectar con algo que se mencionó durante la conversación.
Por ejemplo:
- “Mencionaron que el equipo está ampliando el proyecto. ¿Cuáles serían los principales retos técnicos en esta nueva fase?”
Esto demuestra escucha activa y pensamiento crítico.
2. Pregunta por expectativas del rol
Entender cómo se mide el éxito en el puesto es una señal de profesionalismo.
Ejemplos:
- “¿Qué objetivos esperan que esta posición logre durante los primeros meses?”
- “¿Qué indicadores utilizan para evaluar el desempeño en este rol?”
Esto muestra orientación a resultados.
3. Interésate por el equipo y la forma de trabajar
Las empresas valoran a candidatos que buscan comprender el contexto del trabajo.
Puedes preguntar:
- “¿Cómo está estructurado el equipo con el que trabajaría?”
- “¿Cómo suelen tomarse las decisiones técnicas dentro del proyecto?”
Qué evitar (DON’Ts)
1. Decir que no tienes preguntas
Responder “no, todo claro” puede transmitir falta de preparación o poco interés. Siempre conviene llevar al menos dos o tres preguntas pensadas con anticipación.
2. Preguntar algo que ya se explicó
Si la información ya fue mencionada durante la entrevista, volver a preguntarla puede dar la impresión de que no estabas prestando atención.
3. Centrar todas tus preguntas en beneficios
Hablar de salario, vacaciones o beneficios es completamente válido, pero el momento y el enfoque importan. En etapas tempranas, suele ser mejor priorizar preguntas sobre el rol, el equipo o el proyecto.
La clave: recordar que la entrevista es una conversació
Una entrevista no solo permite a la empresa evaluar al candidato. También es una oportunidad para que el candidato entienda mejor el rol, el equipo y el entorno de trabajo.
Las preguntas que hagas en este momento pueden revelar tu curiosidad, tu forma de pensar y tu interés genuino por el puesto.
Y muchas veces, los últimos minutos de la conversación pueden ser los que dejen la impresión más clara sobre ti como profesional.